Hace una semana tuvimos la suerte de poder ver dos de los animales con menores avistamientos en la zona… Estábamos con la Federman haciendo nuestro divertidísimo trabajo de plaquear las trochas, cuando de pronto oímos a un mono que se andaba alimentando… estaba sentadito en un palo de menos de 8 metros, a unos 3 metros de nosotras, nuestra primera impresión fue que era un Tocón, Ah un aburrido y común Tocón- dijimos-, pero luego que estiró el brazo nos dimos cuenta que era un Maquisapa!!! No es que no haya visto un Maquisapa antes, es que nunca lo había visto tan cerca!!! Eso fue súper emocionante!!! Lástima que justo ese día no teníamos cámara alguna, así que esa imagen tan clara del amigo Maquisapa, solo de registró en nuestras mentes… El segundo evento interesante fue que estaba yendo a darle de comer a Oso, un perro de orejas cortas (Atelocynus microtis) que habita en la estación, para lo cual hay que atravesar el campo de fútbol, y un tramo de similar largo… estaba caminando al inicio del campo, solita con los huesitos que con mucho cariño le había lavado, cuando se me ocurrió alumbrar el campo de fútbol, que dicho sea de paso esta en buen estado, aunque no lo usamos hace tiempo! y vi unos ojitos luminosos que me hicieron saltar para atrás… volví a alumbrar, por si los dípteros me habría equivocado y de nuevo, los ojitos rojos parpadeando… Justo en la puerta del arco sentado se encontraba el dueño de esos ojitos… Oso! Oh nooooo!!! Oso se ha escapado, pensé, pero no, esas orejitas no eran de un perro de orejas cortas! al alumbrarlo lo vi todo oscurito, era pequeño, así que era uno de los gatos que no llegan a tan grandes o un juvenil de los gatos grandes como el Jaguar… como parece que mi presencia y mi luz ni perturbaron su tranquilidad en el arco será que quiere ser arquero en el mundial? –me preguntaba- me fui corriendo cual gacela al comedor… lo primero que pensé fue entrar corriendo gritando un gato, un gato arquero! pero me contuve… entre sudando y a la primera persona que mire fue a la Federman, le dije There’s a cat near the soccer field, bueno al menos eso creo que le dije… Ella ni lo dudó y Salió corriendo en busca de sus botas… fuimos corriendo al campo de fútbol, alumbramos y allí seguía, sentadito, pensando seguro en sus estrategias de arquero! intentamos acercarnos y salto para atrás, que destreza, que elegancia! corrimos, los pocos metros que nos separaban de el, y allí estábamos: nosotras cerca al arco, el gato a unos 5 metros! lo alumbramos, nos miró con sus ojitos felinos, bello, bello como solo un gatito puede ser: Era un tigrillo un tigrillo, un tigrillo! que emoción nuestro primer gato saltábamos y hablábamos fuerte con la Federman (esta bien, es una forma bonita de decir “gritábamos como locas”), luego de unos 10 segundo de mirarnos se marchó corriendo, con esa elegancia, volveré a decir, que solo pueden tener los gatos! corrimos a la estación, David chupachichi estaba allí, gritamos y gritamos Tigrillo, vimos un tigrillo, volvimos a correr hacia donde lo habíamos visto partir, pero ya no estaba. ahhh que sensación maravillosa me invadió! Es increíble como un avistamiento puede ser tan impresionante! como un tigrillo puede haber estado tan cerca de la estación, cuantas veces la gente pasa ese campo de fútbol en la noche sin siquiera alumbrar a su lado? Ahhh y para terminar la historia… tampoco teníamos cámara!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
jaja q chevere sarilla! te creo te creo aunq no tengas foto, y no sabia q tenias dotes de escritora :P saludos
ResponderEliminar